Informació del libro: La violencia doméstica arraiga hondamente en las relaciones de género, es decir, en las relaciones sociales que entablan hombres y mujeres. Estas relaciones están signadas por la desigualdad: los hombres controlan los ámbitos de poder político, económico, social, cultural. En su enorme mayoría, las víctimas de violencia doméstica son mujeres, y los victimarios sus parejas. Es mucho lo que se ha avanzado –en América y el mundo- en términos de visibilización y denuncia de esta violencia, así como en la constitución de redes institucionales de atención, contención y prevención. Simultáneamente, obstáculos culturales enlentecen dichos avances. En este artículo damos cuenta de una investigación realizada en Uruguay, destinada a conocer las percepciones y actitudes respecto de la violencia doméstica, de los varones decisores y prestadores de atención médica pública y privada a las mujeres víctimas de esta violencia.