Informació del libro: Los hombres no acostumbramos a escribir sobre nuestra historia emocional. Preferimos resaltar los valores vinculados a la beligerancia. Cuando las mujeres han intentado desvirtuar este discurso androcentrico han sido tachadas como locas, brujas o hechiceras. Ante esa prédica patriarcal, las cubanas, desde la colonia respondieron con posiciones feministas que contrarrestaban la infamia desatada contra ellas.